La política pública de mujer y equidad de
género para el municipio de El Socorro, Santander
Por: Adriana
Alquichides. Secretaria Técnica del Consejo consultivo de mujeres de Santander.
Coordinadora Red de mujeres Tejiendo Esperanza.
Bastante se ha
discutido sobre la situación de vulnerabilidad de muchas mujeres en nuestro
país y particularmente en nuestra región santandereana. Valga la oportunidad
para recordar a Tania Correa, a Soledad Amaya, a Yadira Delgado Maldonado, a
Carmen Elisa Rodríguez, mujeres que en medio de sus humildes vidas han encontrado
la muerte a manos de un hombre que consideraba tenerlas como un objeto de su
propiedad. Nuestra región comunera y guanentina tiene altos índices de
violencia intrafamiliar y violencia de género, de esto es muy poco lo que se
logra a través de las vías judiciales que debieran ser las más idóneas para
ello, de allí la necesidad que sea la sociedad, las organizaciones de mujeres, los
entes territoriales los que a través de consensos y debates serios, logren incorporar en sus
agendas de trabajo la política pública de mujer y género.
El departamento de Santander a través de ordenanza N° 032 de 2008 aprobó la política pública de mujer y género para Santander, de allí nace el Consejo Consultivo de Mujeres de Santander y el PIO (plan de igualdad de oportunidades); la tarea en cada región, municipio, vereda, barrio es logar que estas políticas se hagan realidad exigiendo a sus mandatarios que con los recursos que aportamos como contribuyentes, se materialicen. En el municipio de El Socorro, desde el debate electoral cada uno de los candidatos firmó un acuerdo programático con el movimiento de mujeres organizado en la Red de Mujeres Tejiendo Esperanza, esto incluía la incorporación dentro de sus planes de desarrollo de la política pública de mujer y equidad de género. El plan de desarrollo municipal presentado por la presente administración y aprobado por el concejo municipal de El Socorro dejó contemplada dentro de su línea estratégica de desarrollo social “formular y adoptar la política pública de mujer y equidad de género.
¿Qué quiere decir esto?. Primero, que los logros obtenidos por las mujeres en el departamento y en la nación ahora van a incorporarse dentro del municipio de El Socorro; Segundo, que existe voluntad política de esta administración para avanzar en la implementación de este tipo de políticas y tercero, que la sociedad, particularmente las mujeres deben jugar un papel importante en la materialización de este propósito. La tarea de este modo deben asumirla, el Estado, las organizaciones sociales y la sociedad en general. Una política pública dirigida a la mujer va a permitir que las brechas de desigualdad laboral, económica, política, cultural, judicial y legal se reduzcan; va a permitir que pensemos en la creación de la Secretaría de la Mujer (Bogotá DC la acaba de aprobar) que se encargue de direccionar las políticas del Estado sobre esta población; va a permitir que las mujeres en El Socorro construyamos y orientemos lo que debe ser el contexto ideal para el ejercicio de nuestros derechos; va a permitir, que niñas, adolescentes, madres, campesinas, y demás mujeres realicemos un diagnóstico de nuestra situación en el municipio; va a permitir que padres, hijos, hermanos y demás hombres avancen en el estudio, reconocimiento y el respeto de nuestros derechos para construir una mejor sociedad; pero sobre todo va a permitir que por primera vez en nuestro municipio las mujeres nos veamos a la cara, nos juntemos, nos sentemos en la misma mesa, nos pensemos, nos proyectemos y asumamos de manera responsable, humana, sensible e inteligente la tarea de ahora, la de concebir para las próximas generaciones de chichas y chicos una región con mujeres y hogares más felices, con esposos más nuestros, con autoridades sin temor, una región de todas y todos, de mujeres que saben ser entre los hombres y hombres que saben ser entre las mujeres.
El departamento de Santander a través de ordenanza N° 032 de 2008 aprobó la política pública de mujer y género para Santander, de allí nace el Consejo Consultivo de Mujeres de Santander y el PIO (plan de igualdad de oportunidades); la tarea en cada región, municipio, vereda, barrio es logar que estas políticas se hagan realidad exigiendo a sus mandatarios que con los recursos que aportamos como contribuyentes, se materialicen. En el municipio de El Socorro, desde el debate electoral cada uno de los candidatos firmó un acuerdo programático con el movimiento de mujeres organizado en la Red de Mujeres Tejiendo Esperanza, esto incluía la incorporación dentro de sus planes de desarrollo de la política pública de mujer y equidad de género. El plan de desarrollo municipal presentado por la presente administración y aprobado por el concejo municipal de El Socorro dejó contemplada dentro de su línea estratégica de desarrollo social “formular y adoptar la política pública de mujer y equidad de género.
¿Qué quiere decir esto?. Primero, que los logros obtenidos por las mujeres en el departamento y en la nación ahora van a incorporarse dentro del municipio de El Socorro; Segundo, que existe voluntad política de esta administración para avanzar en la implementación de este tipo de políticas y tercero, que la sociedad, particularmente las mujeres deben jugar un papel importante en la materialización de este propósito. La tarea de este modo deben asumirla, el Estado, las organizaciones sociales y la sociedad en general. Una política pública dirigida a la mujer va a permitir que las brechas de desigualdad laboral, económica, política, cultural, judicial y legal se reduzcan; va a permitir que pensemos en la creación de la Secretaría de la Mujer (Bogotá DC la acaba de aprobar) que se encargue de direccionar las políticas del Estado sobre esta población; va a permitir que las mujeres en El Socorro construyamos y orientemos lo que debe ser el contexto ideal para el ejercicio de nuestros derechos; va a permitir, que niñas, adolescentes, madres, campesinas, y demás mujeres realicemos un diagnóstico de nuestra situación en el municipio; va a permitir que padres, hijos, hermanos y demás hombres avancen en el estudio, reconocimiento y el respeto de nuestros derechos para construir una mejor sociedad; pero sobre todo va a permitir que por primera vez en nuestro municipio las mujeres nos veamos a la cara, nos juntemos, nos sentemos en la misma mesa, nos pensemos, nos proyectemos y asumamos de manera responsable, humana, sensible e inteligente la tarea de ahora, la de concebir para las próximas generaciones de chichas y chicos una región con mujeres y hogares más felices, con esposos más nuestros, con autoridades sin temor, una región de todas y todos, de mujeres que saben ser entre los hombres y hombres que saben ser entre las mujeres.

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